Neurociencia

De acuerdo a Jaime Repollés, en la medida que los artistas van buscando un estado de “sensación más puro”, entran en contacto con otras áreas del saber. Eso implica apartarse de la tradición de la representación, para empezar a experimentar, y consecuentemente, crear nuevas maneras de representar la “sensación”.

Ejemplos de ello son el artista y neurocientífico Greg Dunn  y el Dr. Brian Edwards, artista y físico aplicado, quiénes a lo largo de aproximadamente nueve años, se han dedicado a mostrarnos la belleza y complejidad del cerebro desde representaciones artísticas, con una perspectiva científica. 

Greg Dunn comenta que logró unir sus dos pasiones, la neurociencia y la pintura, al darse cuenta que las formas elegantes de las neuronas —las células que componen el cerebro— se pueden pintar expresivamente en el estilo sumi-e asiático.

¡Y vaya que ha tenido éxito! Su trabajo, en colaboración con Brian Edwards, ha aparecido en subastas de Sotheby’s, y se ha mostrado en el Museo Mutter, Museo Nacional de China , la Fundación Calouste Gulbenkian  y en 2020 en el Museo Pompidou

De igual manera, Greg ha dado conferencias sobre la intersección del arte y la neurociencia en muchas universidades, fundaciones y museos de todo el mundo.

En consecuencia, sus obras han aparecido en publicaciones como Scientific American y Wired.

¿Y qué tienen de especial las obras de Neurociencia, de Greg Dunn y Brian Edwards?

Más allá de la esencia hipnótica de la que están impregnadas las obras de Self Reflected, sobresale la técnica. Según nos cuenta Greg Dunn – en su website oficial–  ha inventado, de la mano con Brian Edwards, una nueva técnica de micro grabado, con el cual realiza litografías hechas mano, en donde puede manipular la luz a escala microscópica, para controlar la reflectividad de las superficies metálicas de manera precisa.

Esta técnica, que de trasfondo esconde un gran trabajo matemático y de programación, permite cambiar la forma en que el espectador experimenta una pintura, dado que los micrograbados están diseñados para evolucionar según la perspectiva móvil del espectador, y son imposibles de capturar en imágenes fijas.

Sin duda, Self Reflected ofrece una visión sin precedentes del cerebro en sí mismo, revelando a través de una técnica propia de las ciencias duras, el enorme alcance y belleza de las coreografías neuronales, muy difíciles de capturar; ya que técnicamente son energía. 

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Al hacerlo con delicadeza y equilibrio, las obras de Greg Dunn y Brian Edwards no solo reflejan lo que está ocurriendo en nuestras propias mentes mientras observamos sus obras de arte. También, nos recuerdan que la máquina más maravillosa del universo conocido, está en nuestro propio ser, y es la raíz de nuestra humanidad compartida.