Robert Janitz Anahuacalli

Actualmente, el Museo Diego Rivera-Anahuacalli presenta obra de Robert Janitz. Un artista alemán conocido a nivel mundial por sus obras abstractas de gran formato; en donde combina óleo, harina y cera.  

En esta ocasión, el recinto que alberga la colección de piezas prehispánicas de Diego Rivera; presenta más de 30 obras de Janitz, resultado de una experiencia espiritual. En donde cada pieza te hace pensar en un mantra o la contraposición de culturas y temporalidades; lo que da como resultado una nueva experiencia estética.   

En el marco de esta exposición, el equipo de Corima Online platicó con Robert Janitz, lo que resultó en una mirada profunda sobre el artista, desde sus inicios, su obra y su camino hasta tierra azteca.

El inicio de un nuevo descubrimiento

Percibimos el paisaje diferente al momento de llegar y ver una nueva obra en la explanada. 

No lo pensamos como un polisón; sino como el vestigio de una nueva narrativa, otra voz que se entremezclaba con el Anahuacalli.

Sin duda, el vaticinio de un nuevo descubrimiento: el trabajo y la voz de Robert Janitz.  

Una nueva perspectiva que a lo largo del recinto crea contraposiciones entre el arte contemporáneo; vestigios del muralismo mexicano y figurillas prehispánicas de diferentes procedencias. Entre la visión de un muralista del “cerro de las ranas” (Guanajuato, México); y la de un artista del “monte de pájaros” Vogelsberg (Hesse, Alemania).    

Esculturas en la entrada, cuadros, un NFT y después más cuadros y pequeñas esculturas plateadas que nos remitieron a plantas o fuentes. Pero ¿quién es el artista?, y ¿cómo se afinca en el Anahuacalli? Teníamos que descubrirlo.

Robert Janitz Anahuacalli

Robert Janitz. El pequeño niño de Alemania

El discurso curatorial de Karla Niño de Rivera, menciona que “Robert y Diego comparten una forma rocosa de pensar; y un vocabulario propio de esos niños que se divirtieron juntando piedras” (Anahucalli, 2022). Para comprobarlo decidimos preguntarle al artista alemán de su pasado. 

Si bien no nos dijo que juntaba piedras. Robert comentó que en Alsfeld, su lugar de nacimiento; había pozas (cuerpos de agua) y que para él, en su infancia, los volcanes eran un concepto abstracto. Considerando que nunca los había visto en acción, dada la inactividad de ​​la gran franja basáltica de Vogelsberg.

Tuvieron que pasar años, para que Janitz adquiriera una fascinación por los volcanes y tuviera con ellos una conexión emocional. Hoy presente en sus obras del Anahuacalli; que se repiten constantemente a lo largo de las salas que parten del inframundo al nivel de lo supraterrenal.  

La Garderobe du Placard, 2021
La Garderobe du Placard, 2021
Robert Janitz Anahuacalli
El Secreto del Mundo, 2022

Nos cuenta que fue en la infancia cuando descubrió su conexión con el lápiz y el poder del gesto; y el movimiento que implica el dibujo. Lo que le causó gran impresión y recuerda con vividez hasta el día de hoy.

Del mismo modo nos presentó a un pequeño niño de Alemania, al que siempre le cautivó México y sus culturas; gracias a las imágenes que le llegaron de Chichén Itzá y Teotihuacan. En sus propias palabras, México representaba un mundo nuevo o fantasía; al final, un sueño hecho realidad en su escape del ruido capitalista de Nueva York.

Entrando a tierra azteca

Con los oídos y ojos bien abiertos, Janitz llegó a la Ciudad de México en 2020. Asombrado por un nuevo tipo de iluminación, y una ciudad plagada de piedra volcánica; el tezontle, material de construcción importante que forma parte de la identidad del espacio, encontrado en diversos edificios históricos.

En palabras del artista, el negro de la piedra refiere a lo fascinante; misterioso y mágico que da como resultado una energía particular a los espacios. Como el Museo Diego Rivera – Anahucalli, recinto que descubrió el artista por recomendación de una amistad.

Comentó que el museo de Rivera es lo contrario al cubo blanco (white cube), de las galerías y museos. Pues no solo tiene piedra oscura (tezontle), también textura y variedad de luminosidades. Y su forma principal, al ser piramidal, nos recuerda a un volcán.

En ese sentido, entrar al Anahuacalli es como entrar en un volcán; para Janitz un ser vivo, lleno de potencia y perfecto para albergar su obra de obsesión volcánica.  

Robert Janitz Anahuacalli

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Para ello, observó y recorrió los espacios del Anahucalli, y proyectó los lugares para colocar su obra; y así crear nuevas conexiones entre el espacio de exhibición y su trabajo artístico. Una combinación entre lo ancestral y lo contemporáneo.

Por supuesto, tomando en cuenta el legado de Diego Rivera para la consolidación de una nueva visión y voz; que existiera a través de las piedras volcánicas, la abstracción, el arte y lo espiritual.

Un ejemplo de ello es Abejas del futuro (2022), una de las piezas realizadas especialmente para la muestra. Obra que nos remite a la infinidad y a la nueva dirección artística de Robert Janitz, que retoma la curaduría como un vaso comunicante de una experiencia espiritual, que nos presenta en una figura embrionaria flotando y entrelazándose entre sí. 

El discurso no ha acabado. Si deseas conocer más de cerca la perspectiva artística de Robert Janitz, junto con su trabajo; te invitamos a ver la entrevista completa en nuestro canal de Youtube.

Abejas del futuro, Robert Janitz (2022)

Recuerda que puedes visitar la exposición temporal hasta el 11 de septiembre del 2022. En el Museo Diego Rivera- Anahuacalli, ubicado en Museo 150, San Pablo Tepetlapa, Coyoacán.