Sea Watch

El 20 de diciembre de 2017 la palabra “Aporofobia” formó parte del Diccionario de la Lengua por la RAE. Dicho término significa: repugnancia y temor obsesivo a la pobreza y a toda aquella persona que es pobre. Se acuña a la filósofa Adela Cortina Orts.

Al hablar de migración, muchas veces, relacionamos las acciones de xenofobia y racismo como las causantes del maltrato a las personas migrantes. Sin embargo, Cortina Orts, en entrevista para el diario El País, señala que el miedo principal es la cuestión monetaria.

Etimología de la palabra Aporofobia

Para su entrevista en Aprendamos juntos, canal de Youtube del banco BBVA, la catedrática explicó: “Vivimos en la sociedad del intercambio, del contrato, del pacto. Pero ¿qué pasa con algunos que no tienen nada interesante que dar?[…] Lo que hacemos es ponernos en guardia, rechazarlos y dejarlos de lado”.

Es justo en el rechazo lo que, desde hace años, se viene haciendo con la población migrante en diferentes partes del mundo. Las ideas nacionalistas refuerzan las actitudes de desprecio y recelo hacia a las personas que salen de su lugar natal en busca de otras oportunidades.

Hablemos de un caso en particular: Carola Rackete e Italia. Una historia llena de aporofobia, xenofobia y racismo; también de pugnas por el cumplimiento de los Derechos Humanos y el apoyo al migrante.

La historia del Sea Watch 3: migración y sesgos políticos

En las lentas olas de Lampedusa, sur de Italia, desembarcaron 43 náufragos rescatados por el Sea Watch 3. No hay manera de saber los motivos particulares que los llevaron a sumergirse en el Mediterráneo, mas se conoce que desde hace años África arroja a sus hijos, casi muertos, fuera de ella.

Fueron encontrados el 12 de junio de 2019 en condiciones desfavorables. Entre el grupo de personas hallaron mujeres, hombres y niños. Al parecer, todos provenían de Libia; por la tarde la Guardia Costera de ese país reclamó enseguida a sus ciudadanos.

Pero la capitana del barco de rescate, Carola Rackete, desestimó las indicaciones del gobierno africano, pues consideró que no era un lugar seguro para sus nuevos tripulantes: “Tuvimos que rechazar este llamado para violar el derecho internacional y dirigirnos hacia Lampedusa.”, mencionó.

Problemas en la superficie

Desde tierra firme el ministro del Interior, Matteo Salvini, advertía que prohibiría el acceso a cualquier ONG que quisiera ingresar a territorio italiano. Para el 14 de junio, el funcionario aprobó una ley que buscaba criminalizar a las organizaciones de rescate civil. El incumplimiento de la norma tendría una multa de 50,000 euros.

Pese a ello, a finales del mes Rackete ancló velas en Lampedusa. No tuvo un buen recibimiento: fue arrestada por la policía local. Salvini añadió a los medios de comunicación que la mujer alemana había cometido un “acto de guerra”. También la acusó de querer ahogar a unos oficiales.

La detención de la activista provocó una reacción internacional de indignación. La marea legal contra la capitana se volcó en una posible condena de 10 años de prisión por supuesto “tráfico ilegal de personas”.

El 2 de julio la jueza, Agrigento Alessandra Vella, dejó en libertad a la alemana de 31 años de edad, sin cargos en su contra. No fue una batalla fácil, tampoco ganada. Sin embargo, no se penalizó la ayuda humanitaria.

Tal vez, no percibiste la aporofobia dentro del suceso. En ese caso te invitamos a reflexionar dos preguntas importantes: ¿por qué esta situación no se presenta en el aeropuerto Leonardo Da Vinci de Italia?

¿Imaginas a los nacionalistas impidiendo la llegada de vuelos comerciales a su país o rechazando a los turistas en los hoteles?

El origen del Sea Watch 3

La embarcación pertenece a la organización Sea Watch, fundada por Harald Höppner en Alemania desde finales de 2014. Su misión principal es salvaguardar a las personas inmigrantes que se arrojan a las aguas del mar Mediterráneo en busca de refugio dentro de algún país de la UE.

Desde su fundación han rescatado a más 35.000 personas y esperan alcanzar la cifra de 130.000 rescates, tal como lo hizo Mare Nostrum. Hasta ahora, llevan cinco misiones en las que los botes han ido cambiando de nombre y tamaño, siempre buscando las mejores condiciones para la tripulación.

La fundación tiene tres objetivos principales:

  • Salvar vidas.
  • Crear conciencia.
  • Incentivar la participación.

Si tú buscas realizar alguna misión con Sea Watch ¡puedes hacerlo! Los requisitos no son estrictos, si quieres saber más te dejamos el link de su página web: Sea Watch / Participa.