memoria

La memoria es imprescindible para nuestro desarrollo físico y emocional; comienza a partir de los tres años de edad y está basada en la sabiduría de la experiencia; y sin ella, cada día sería un nuevo comienzo donde los seres humanos aprenderían cosas que olvidarían horas después; lo cual nos llevaría a ser seres que subsistirán en el presente, incapaces de reflexionar sobre las vivencias; con lo cual seguramente tropezaríamos con la misma piedra en el camino una y otra vez.  

A lo largo de mi carrera en Estudios e Historia de las Artes, me enseñaron que el arte surge en torno a esta, la memoria. Por ejemplo, en el primer año comenzamos con la Historia Natural de Plinio el Viejo, en donde está ubicado un relato sobre el origen de la pintura y la escultura. 

El cual nos relata la historia de Kora, una joven griega enamorada de un joven soldado que pronto marcharía a la guerra.  En su última noche, previa a la partida del chico, Kora descubrió que el perfil de su amado se describía en la pared, proyectada por la luz de una vela. Tomando carboncillo, repaso el perfil de la sombra en la pared con la intención de no olvidar, de guardar en la memoria a su amado.

Joseph-Benoît Suvée (1743-1807)
Invention of the Art of Drawing
1791
Óleo sobre lienzo
267 x 131.5 cm
Groeninge Museum, Brujas.

Con lo cuál nos remitiríamos a la creencia de que la pintura no surge de la percepción real, sino de la memoria de la imagen construida a partir de una sombra.

En cuanto a las representaciones con la intención de generar memoria, en torno a las figuras de autoridad, está Cleopatra, quién a partir de la muerte de Ptolomeo XIII, despliega toda una campaña de auto propaganda, que más allá de acciones políticas y documentos oficiales; incluía representaciones artísticas para memorizarla como la legítima heredera de los reyes helenísticos y los antiguos faraones. 

En cuanto a  fotografía, está Joan Foncuberta. Un pensador y artista español especializado en fotografía, quien por su parte (al abordar el tema), hace uso de las películas hollywoodenses. Por ejemplo, menciona a Blade Runner (1982) , película en cuya trama las fotografías son las encargadas de crear una memoria; o mejor dicho, un inexistente pasado para que las máquinas logren encontrar algún sentido; y de cierta manera, una identidad.

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Dando el salto a la psicología…

Aunque lo anterior es una utopía de Ridley Scott , no es ningún engaño que en la actualidad los humanos también hacemos uso de las fotografías, incluso las de ultrasonidos y radiografías, para saber y recordar “de dónde venimos” y quiénes somos.

Lo cual nos lleva a inferir, cómo la tecnología se ha desarrollado o nos ha apoyado en la creación de una nueva memoria, relacionada a la dimensión sociocultural del recuerdo, área de trabajo de Frederic Charles Bartlett en donde nos cuestionamos si la memoria es una capacidad individual o una actividad social, que pone en jaque no solo la definición de memoria, sino también el concepto de autenticidad.

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Asimismo, en concebir al ser humano como un procesador de información. En donde la computadora se convierte en la metáfora más significativa de la memoria y el recordar pasa a ser un proceso de tres fases: codificación, almacenamiento y evocación de información. Con base en la cuál me preguntó:

¿La función del recordar es tan técnica como el proceso de un computador?

¿Quién sabe? La ciencia todavía no tiene todas las respuestas. Al respecto, me gustaría pensar que es más que un proceso técnico, si bien hay intercambio de energías, considero que en la memoria humana hay sentimiento e intención; variables que en su momento incitaron a una joven a repasar el perfil de su amando en una pared, y que siguen presentes al momento de tomar una fotografía con el celular.

¿Tu qué opinas al respecto?