pisicomúsica

Independientemente del gusto musical que se tenga, algo que es universal, es el gusto por la música.

La música llena nuestros días y forma parte importante de nuestras vidas. Tiene la capacidad de transformar nuestro estado de ánimo dependiendo de la melodía que escuchemos, ya sea de camino a la escuela, al trabajo, o haciendo ejercicio; la gente encuentra motivación dentro de una buena playlist que llene de vitalidad el día y haga más ligeras las tareas.

Pero, ¿por qué la música forma parte de los hobbies favoritos de la gente? No nos alcanzaría un artículo entero para mencionar todas las razones,  pero la mas común tendría que ser, que hay un género que encaja con cada tipo de personalidad de los escuchas.

Mientras  algunos las prefieren románticas, otros las prefieren llenas de energía, instrumentales o en otro idioma, que al final no importa si no entiendes porque la música tiene la particularidad de comunicar como si fuera un idioma en sí mismo que todo mundo logra entender.  

El idioma, el ritmo, y cada una de las partes que conforman una canción, representan los elementos perfectos para hacer que cualquier estado de ánimo cambie.  De manera que la música representa la oportunidad perfecta para mejorar la salud mental, que como el arte, detona experiencias positivas en quienes se encuentran expuestos a ella.

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¿Pero qué es la psicomúsica?

La idea de hacer de la música una terapia no es nueva, está emergió del reconocido psicoanalista rumano J.L. Moreno, que tras haber creado el psicodrama — una “técnica  psicoterapéutica en la que los pacientes representan en grupo, como si de una obra de teatro se tratara las situaciones relacionadas con sus conflictos patológicos, con el objetivo de que tomen conciencia de ellos y los puedan superar”. 

Con el psicodrama, Moreno se dio cuenta de que el cuerpo, las emociones y el pensamiento estaban siendo involucrados en una sola terapia para un solo fin, que era el de relajar la mente del paciente. Y tras haber comprobado sus resultados, decidió crear otro estilo de terapia, pero acompañado con música. Lo que marcó el comienzo de la psicomúsica; que se trata de un tipo de terapia auxiliar para el paciente bloqueado, que busca que su parte creativa y espontánea brote.

Los resultados de la psicomúsica fueron asombrosos y J.L. Moreno se dio cuenta de que no solo hacían brotar la parte creativa, sino que lograban disipar los estados anímicos no favorables, causantes de que el paciente se sintiera inhibido.

Desde entonces  llevó a cabo la psicomúsica como terapia para la sanación de las emociones, para desaparecer tensiones y emociones enfermizas para la sanación del estado de ánimo.

En términos científicos esta terapia también es comprobable, puesto que el cerebro, al estar expuesto a estímulos musicales segrega dopamina, la causante que se den resultados positivos biológicos, fisiológicos y emotivos en las personas.

Sin embargo, la psicomúsica sigue siendo un terreno poco explorado y sólo investigado por Moreno, por lo que esta terapia se sigue escribiendo a partir de los estudios realizados por el psicoanalista en el siglo pasado.

Datos breves sobre la historia de la Psicomúsica

  • Las terapias de J.L. Moreno rescataron al drama y a la música de su carácter conservador.  Para dejar  como protagonistas a la espontaneidad, el ritmo y los sonidos dentro de las terapias, dando libertad a sus pacientes de que los transformarán a su gusto.
  • Moreno se encargó de quitar los elementos que hacían de la música conservadora y a veces inalcanzable dentro de sus terapias.
  • Al hacerla  espontánea J.L. Moreno conseguía que se formará un vínculo entre sus pacientes y la música, la cual era moldeada al gusto del paciente, e iba tomando forma dependiendo del estado de ánimo, recuerdos personales y experiencias que el paciente cargara con él.
  • Entre 1930 y 1931 se dedicó fervientemente a experimentar y a desarrollar una orquesta espontánea, junto con miembros de la filarmónica de Nueva York, donde logró comprobar que aun en grupos grandes la música siempre lograba algún grado de espontaneidad, aunque esto podía quitarle el valor estético y artístico.