Molotov y el activismo

La música juega un papel fundamental en los procesos de identificación, y es un proceso de intercambio simbólico fundamental en la construcción de la cultura.

En algunos casos, la música es un elemento que otorga bases para sustentar un discurso rebelde y de resistencia; en la identificación con otros que están en la misma sintonía.

La música se baila, se grita y se canta en compañía de otras personas; se hace en sintonía con las bandas y con el público que las acompaña. Es como en una marcha o un mitin: la voz de uno se convierte en la voz de miles, identificados por la misma lucha, caminando en la misma dirección.

La música juega un papel fundamental en los procesos de identificación, y es un proceso de intercambio simbólico fundamental en la construcción de la cultura.

Concierto protesta de Pussy Riot

¿Dónde jugarán las niñas? : La censura y el rechazo

Haciendo uso de la postura de Amin Maalouf sobre entender la historia como un conjunto de diálogos; en lugar de pensar que son solo hechos inconexos, sino que tiene tienen causas y consecuencias. Habríamos de observar el caso de Molotov y el activismo; bajo una premisa que sería similar a: dejar de ver “lo que el comunismo le hizo a Rusia”, sino lo que Rusia le hizo al comunismo; de la misma manera no hay que ver “lo que el activismo le hace a Molotov”, sino lo que Molotov le hace al activismo.

Portada del disco¿Dónde jugarán las niñas?, 1997

El objeto de la disputa se trata del disco ¿Dónde jugarán las niñas? de 1997; el album debut de la banda, que los catapultaría directamente a la fama. Siendo reconocido por sus letras y estilo agresivo y subversivo que obtuvo como trato: la censura y el rechazo.

Radiodifusoras se negaron a presentar las canciones y los establecimientos de venta de CD’s; se vieron en la disyuntiva sobre sí vender o no un disco cuya portada era la fotografía de una chica en uniforme de escuela secundaria con los calzones a media pierna. 

¿Dónde jugarán las niñas? se trataba de un comentario social, un mensaje agresivo al conformismo y un retrato sociopolítico mexicano del momento.

Canciones como Gimme tha power, Puto, Qué no te haga bobo Jacobo y Voto Latino; se convirtieron en himnos que todavía se cantan en contra de la opresión, la corrupción y la manipulación por parte de los medios. Un relato musicalizado sobre la inconformidad a nivel nacional de vivir bajo un sistema deficiente.

Más allá de lo evidente

A fines de analizar a Molotov y su activismo, tomemos a la obra¿Dónde jugarán las niñas? como un todo. La portada acusada de sexualizar a una menor de edad, en conjunto con las canciones; pudiera también representar la inconformidad, el hastío y el hartazgo de vivir dentro en un sistema en el que todos saben que algo está mal y nadie hace nada por cambiarlo.

Y sobre la canción Puto, acusada de ser una oda la homofobia. Podemos analizar que la letra no es un ataque a los homosexuales; sino una crítica y descalificación a cualquiera que fuera con la cabeza agachada por la vida, que se dejara tirar por cualquiera, que fuera un cobarde o que no supiera darse a respetar como persona.

Sería errado pensar que hoy en día la cara de los movimientos sociales sería la misma, de no ser por las semillas que fue plantando Molotov hace más de veinte años. Que hoy en día sigue siendo una de las voces más influyentes dentro de escena del rock nacional en México.

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