Aletta Jacobs

Entre los siglos XIX al XX, Gran Bretaña atravesó una dura pugna que era liderada por mujeres que buscaban que se les reconociera el derecho a votar.

Las protestas que se llevaron a cabo en ese tiempo terminaron en múltiples arrestos, ataques sexuales y otras tragedias; como en el caso de Emily W. Davison, que fue atropellada por el coche del Rey Jorge V, el 5 de junio de 1913 durante una protesta.

mujeres

El derecho al voto en Gran Bretaña se aprobó el 6 de febrero de 1918 con la  Ley de Representación de los Pueblos de 1918. La cual otorgaba el derecho de voto a las mujeres mayores de 30 años que cumplían con los requisitos mínimos de propiedad. Alrededor de 8.4 millones de mujeres obtuvieron el voto en Gran Bretaña e Irlanda.

Sin embargo, fuera de estos límites de la Gran bretaña, había otros lugares con sus propias activistas por los derechos de la mujer; tal es el caso de los Países Bajos.

Te podría interesar| Lucha interseccional: Feminismo y antiespecismo

Una referente del feminismo en Holanda

Aletta Jacobs nació el 9 de febrero de 1854 en la pequeña localidad de Sappemeer, fue la octava y única hija de doce hermanos en una familia judía.

En su lugar de nacimiento no había ninguna mujer dedicada al estudio; por lo que fue una gran sorpresa cuando Aletta desde muy temprana edad inició una educación en casa en la que aprendió idiomas.

Asimismo solía acompañar a su padre en sus consultas como médico rural, por lo que a la edad de 16 años, decidió hacer un examen que la certificara como ayudante de farmacia.

Para que esto fuera posible, debió solicitar un permiso al ministro de Educación holandés para poder estudiar en la Universidad de Groninga.

Ya en 1878 con 24 años, Aletta Jacobs se había convertido en una figura del feminismo en Países Bajos; por ser la primera mujer en convertirse en médica y en tener un doctorado.

Sin embargo, esto fue sólo el inicio de Jacobs en el movimiento feminista. Después de terminar sus estudios, viajó a Londres, donde comenzó a reunirse con feministas que promovían el sufragio universal; quienes a su vez la consultaban sobre el control de natalidad.

Lo que la influenció a fundar una clínica para atender a personas, principalmente mujeres de bajos recursos, además de dedicarse a promover la planificación familiar.

En 1881, Aletta Jacobs había realizado el primer estudio sistemático de la anticoncepción. En 1882 se inició la prescripción de diafragmas como control de la natalidad y se abrió la primera clínica de control de natalidad en el mundo.

Aletta también fundó la Asociación Holandesa para el Sufragio de la Mujer, poco después de que no le permitieran votar en unas elecciones locales; y con ayuda de otras mujeres provenientes de otros países europeos, hizo giras internacionales para promover la igualdad.

Sus esfuerzos rindieron frutos en 1919 cuando se aprobó en los Países Bajos el derecho de las mujeres a votar.

30 años después…

No fue hasta 1948, que las Naciones Unidas aprobaron la Declaración Universal de los Derechos Humanos; en la que se declara que toda persona tiene derecho a participar en el gobierno de su país. Lo que otorgaría la causa esencial del movimiento iniciado por Las Sufragistas: la concesión total del voto.

Sobre la anticoncepción