Gracias Coronavirus

Todos vemos al coronavirus como algo malo. Pero nos hemos olvidado de buscar el lado positivo de la situación mundial actual, después de todo, lo que no te mata te hace mas fuerte. Y no será el coronavirus quien ponga fin a la humanidad, pero sí tal vez a un estilo de vida que nos estaba haciendo daño desde hace tiempo.

 Ya han pasado tres semanas desde que el tráfico de todo tipo en cualquier parte del mundo, se ha reducido considerablemente: automóviles, camiones, trenes, aviones, barcos, etc..

El consumo de energía en las grandes industrias también se reduce al mínimo. Las fábricas finalmente se tomaron un descanso. ¡Nuestro planeta está respirando de nuevo! ¡La naturaleza está feliz otra vez!

Las grandes empresas se han visto obligadas a encontrar formas de trabajar de forma remota. Cuando en el pasado era difícil convencer a tu jefe de que podías trabajar a distancia y hacer un trabajo aún mejor, ¡ahora es él quien te pide que lo hagas! 

La gente no llena los centros comerciales todos los fines de semana para comprar cosas que no necesitan, o porque simplemente están aburridos y no saben qué más hacer. Aprenden a vivir con lo que tienen y aparentemente nadie se está muriendo por eso.

Los niños no van a la escuela, pasan tiempo en casa con sus padres. ¡Y los padres están aterrorizados! Pero, ¿es realmente porque los niños no les dan un tiempo fuera? o simplemente porque se han olvidado de cómo pasar tiempo con ellos.

Es innegable que a todos nos gusta disfrutar de nuestros hijos (o eso creemos), pero por la noche, después del trabajo, en pequeñas dosis. 

—¡Los niños se aburren en casa y no están aprendiendo nada!— ¿No es eso una señal de que vamos en la dirección equivocada? Los niños son creativos por naturaleza ¿realmente necesitan un maestro cada día para mantenerlos en línea? ¿realmente necesitan supervisión constante de un extraño, en lugar de la compañía y educación de sus propios padres? ¿realmente necesitan ir a la escuela para no jugar videojuegos o ver televisión todo el día? 

Piénsalo por un momento, lo peor que puede pasar en este periodo de cuarentena, es que te enteres de lo que tus hijos estaban aprendiendo en la escuela, que aprendas algo tú también,  y que fortalezcas tu relación con ellos. 

Un cambio obligado, muy necesario

Seamos honestos, sin un virus que nos obligue a hacer todo esto, ¿lo haríamos voluntariamente? Si alguien viniera y nos dijera que estamos tan alienados que hemos perdido el verdadero sentido de la vida ¿cambiaríamos?

Si reflexionamos por un momento, tal vez lleguemos a la conclusión de que la misma vida nos ha estado diciendo estas cosas durante mucho tiempo, pero simplemente no hemos querido escuchar. 

El coronavirus y sus víctimas, son los verdaderos héroes de esta historia. Son ellos y su enfermedad quienes han abierto nuestros ojos para obligarnos a hacer lo correcto por una vez, así que para ellos y sus familias ¡muchas gracias! 

Han llegado cuando estábamos a un paso de destruir el único planeta que tenemos, para invitarnos a reflexionar y a sanar.

Se ha hablado mucho anteriormente sobre disminuir el impacto ambiental, y hasta ahora nadie había visto cambios importantes. 

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Entonces, en lugar de luchar contra el coronavirus e intentar erradicarlo, deberíamos reconocerlo como una transición y no como una tragedia, pues está tratando de enseñarnos algunas lecciones valiosas. 

 ¡Está aquí para salvarnos a todos de nosotros mismos! y es lo mejor que le ha pasado a este planeta en mucho tiempo. Nos ha sacado de nuestra zona de confort, nos ha obligado a pasar tiempo con nuestras familias ¡Y lo odiamos por eso! 

Nos ha sacado de nuestras oficinas con aire acondicionado, nos ha alejado de nuestros queridos autos que usamos para todo, nos impide emborracharnos en un bar cada fin de semana, nos impide tener cenas elegantes en un restaurante, en lugar de aprender a cocinar con amigos y pasar tiempo de calidad con ellos, hablando de cosas más importantes que cómo está vestida la persona a nuestro lado.

Y si bien, algunos emprendimientos están cerca de colapsar, esta es una invitación a ponerse más creativos, para atraer gente de otra manera. 

Y si grandes empresas están a punto de colapsar. Tal vez su negocio necesite terminar para que podamos detener de una vez por todas el consumo masivo, y comenzar a alimentar más nuestras mentes que nuestros egos, con objetos que no necesitamos.

Todo lo que no podemos tener ahora, debería de incitarnos a preguntarnos: ¿realmente necesito esto para vivir? y si seguimos vivos después de una, dos o tres semanas de cuarentena, ahí está nuestra respuesta —al parecer no. 

Estamos viviendo tiempos muy importantes, tiempos de cambio, escuchemos y entendamos el mensaje. Si no lo hacemos ahora,  el siguiente mensaje podría aparecer de una forma mucho más poderosa, que un virus con una tasa de mortalidad del 3,4%.

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