¿Te imaginas caminar por las aceras de Coyoacán y ver tu rostro en llaveros, libretas, playeras, aretes, cojines, cuadros, bolsos, carteras, mochilas, relojes y lapiceros? Sin imaginarlo, esto le ocurrió a Frida Kahlo: se volvió un ejemplo directo de monetización cultural.

La fachada azul con contornos rojos, Museo Frida Kahlo, es solo la matriz de una serie de células económicas que mercantilizan la imagen de esta mujer tan icónica y de alcances internacionales.

Frente a la calle Londres 247, en la Ciudad de México, un letrero de aluminio deja ver el sticker de la artista en blanco y negro; caminando en dirección al centro de la alcaldía, una tienda de chocolates envuelve uno de sus cacaos con su rostro.

Frida Kahlo: Imagen y comercio Frida Kahlo: Imagen y comercio

Este fenómeno publicitario denominado, dentro del lenguaje anglosajón, como merchandising, es una estrategia publicitaria enfocada en “el impacto del atractivo visual en el comercio minorista” según Visual Retailing.

Los escaparates publicitarios se han minimizado ante el comercio informal, el cual, imprime y copia las calcomanías de un personaje famoso, artístico o popular. En palabras de Harvey David, teoríco social marxista, “la cultura se ha convertido en un tipo de mercancía”.

La historia detrás de los objetos

Frida Kahlo: Imagen y comercio

Puede que te suene redundante un resumen biográfico de Frida Kahlo pero, en realidad, no podemos quedarnos en la superficialidad, pues el objetivo de este escrito es hablar del personaje detrás de las libretas o carteras que ocupan su rostro.

A los seis días del mes de julio de 1907, nació Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón en la Ciudad de México. Su madre, Matilde Calderón, era originaria de Oaxaca; su padre, Wilhelm Kahlo, era de ascendencia húngaro-alemana.

Su infancia estuvo marcada por la enfermedad: una poliomelitis le causó rezagos en el crecimiento de su pierna derecha; en su adolescencia un accidente le provocó fracturas en los huesos y lesiones en la espina dorsal.

La suma de estas tragedias culminó en la pintura. Sus obras se elaboraron en el tiempo de inmovilidad que la artista padeció, posterior a los sucesos. La relación con su madre está plasmada en la colección Mamacita Linda, que consta de un conjunto de cartas escritas entre 1930 y 1932.

La corriente artística: Frida no pintaba sueños, sino su vida

Durante una exposición en Francia (1939), André Bretón le sugiere que sus obras pertenecen a la corriente surrealista, sin embargo, Frida expresa al escritor y ensayista que “esa tendencia no correspondía con su arte, ya que ella no pintaba sueños sino su propia vida”.

Sus exposiciones las realizó en ciudades como Nueva York (galería Julien Levy) y París (galería Rue et Colle). En México presentó sus obras en la galería Lola Álvarez Bravo. Actualmente en la alcaldía Xochimilco (La Noria), el Museo Dolores Olmedo rinde homenaje a la artista con una atmósfera natural entre pavos reales y xoloitzcuintles como paisaje.

Frida Kahlo: Imagen y comercio

La exposición, Me pinto a mí misma, que se encuentra en este recinto, destaca tres géneros pictóricos desarrollados por la mexicana: retratos, autorretratos y naturaleza muerta. Si quieres explorar las salas de ésta exhibición, solo debes dar click aquí.

7 colecciones alrededor del mundo

En varios países de diferentes continentes, las obras de Frida Kahlo han echado raíz en sus galerías. Aunque no podemos viajar, en este momento, a los lugares más lejanos como Japón, sí te dejaremos una herramienta asombrosa para navegar por internet.

Google Art & Culture es una macrogalería que une a los museos del mundo en tan solo un click. Si lo que deseas es ver en alta calidad las obras de artistas famosos, puedes hacerlo desde aquí. En este lugar dedicado al arte encontrarás las 7 exhibiciones, así como las obras de la mexicana.

 

Coyoacán: el sinónimo geográfico de Frida Kahlo

A los siete años de comenzar el siglo XX, la alcaldía Coyoacán, lugar de los coyotes, ve nacer a la hija del fotógrafo Wilhelm Kahlo. Para 1954 el lugar se convierte, también, en el último paisaje de la creadora de La columna rota (1944).

La localidad no puede ser más que la obra viva de la artista. Sus rincones, paredes, calles, negocios, bares, cafés, artesanías u objetos son el sinónimo de un producto cultural, el cual, no solo en el país monetiza ganancias sino también a nivel internacional.

Te dejamos una galería con lo que encontramos con su imagen en el sitio de los churros con chocolate, el mercado de artesanías, las nieves y helados.

View this post on Instagram

A los seis días del mes de julio de 1907, nació Magdalena Carmen Frida Kahlo Calderón en la Ciudad de México. Su madre, Matilde Calderón, era originaria de Oaxaca; su padre, Wilhelm Kahlo, era de ascendencia húngaro-alemana. . Su infancia estuvo marcada por la enfermedad: una poliomelitis le causó rezagos en el crecimiento de su pierna derecha; en su adolescencia un accidente le provocó fracturas en los huesos y lesiones en la espina dorsal. . La suma de estas tragedias culminó en la pintura. Sus obras se elaboraron en el tiempo de inmovilidad que la artista padeció, posterior a los sucesos. . Sin imaginarlo, Frida Kahlo, se volvió un ejemplo directo de monetización cultural ¿Qué pensaría Frida si al caminar por su amado Coyoacán viera su rostro en llaveros, libretas, playeras, aretes, cojines, cuadros, bolsos, carteras, mochilas, relojes y lapiceros? . Te dejamos una foto galería sobre este fenómeno y más información en el link en bio 👆🏼¡Feliz cumpleaños Frida! • • • • • #cdmx #coyoacan #fridakalho #art #frida #mexico #artist #diegorivera #fridakahlolovers #hechoamano #picoftheday #anahuacalli #arte #artoftheday #blue #colors #creativity #fridakahlotattoo #gallery #handmade #illustration #mexicocity #museofridakahlo #kitsch #popculture

A post shared by Corima Online (@corimaonline) on