“Entrar en la barca”

No es sorpresa que en estos días, además de miedo e incertidumbre; se ha presentado un incremento e intensificación de las problemáticas sociales que ya nos venían aquejando desde generaciones atrás. Reflejado en las múltiples manifestaciones y formas de protesta que han inundado nuestro medios de comunicación, día con día. 

Sumando las afectaciones psicológicas del confinamiento o las nuevas medidas de sociabilidad que han cambiado la forma de desarrollarse alrededor del mundo. 

Es en esta situación, en donde me encontré con “Entrar en la barca”; una exposición virtual en internet que reúne la obra poética de Florencio Navarro con el trabajo artístico de Andrés Ovallo; una nueva co-versación de pintura y poesía contemporánea en tiempos de coronavirus.

Te podría interesar |  El arte contemporáneo es toda una odisea. Parte 1.

La muestra museográfica curada por Ximena Jordán y compuesta de 20 acrílicos y acuarelas de Andrés Ovalle, que se relacionan con 12 textos de Florencio Navarro, tiene como objetivo consolidar una reflexión visual respecto al fenómeno migratorio, invisibilizado, pero aún más encrudecido por la pandemia de Covid-19, confirmado en el portal de noticias de las Naciones Unidas. 

Sin duda, “Entrar en la Barca” nos sumerge en una de las problemáticas sociales más complejas y globales de nuestra actualidad. Involucrándose en ella a partir del análisis visual e interpelando al observador al respecto.

Asimismo, en un nivel escatológico, presenta una representación artística de tópicos y valores cristianos que difiere del arte católico en cuanto a las maneras, contextos y personajes de representación. Considerando que el trabajo de Andrés Ovalle nos presenta imágenes que vemos en el televisor; es decir, cercanas a nuestro contexto y muy lejanas a los personajes barbudos y de túnicas que hay en las iglesias. 

“Cantar a lo divino”

Cuando me recomendaron la exposición, al principio pensé que se trataría de una exposición museográfica concentrada en el debate sobre si la pintura es poesía muda o la poesía es pintura ciega (tópico todavía tratado dentro del gremio de la Historia del Arte).

Pero, después de ver el texto curatorial, la obra y frases que acompañan el trabajo pictórico; me di cuenta que si bien se estaba hablando de la migración; al mismo tiempo, tocaba temas por los que muchas personas estamos pasando en estos momentos, referentes a la duda o el miedo de la vida.

Después investigué más sobre el poeta (Florencio Navarro) y descubrí que también era cantante, pero no cualquiera, era cantante de música religiosa.

—Bueno, tal vez eso responda el porqué se hace mención de “cantar a lo divino” en la exposición, pensé.

Pero el título del texto introductorio (Entrar en la barca. Lo espiritual, como lo más humano). Me hizo dudar y pensar, hasta llegar a lo siguiente:

Aunque a primeridad podríamos pensar que refiere a cantar a la divinidad; hace mayor sentido involucrar lo divino de la espiritualidad (que no es lo mismo, ni está estrictamente ligado al ámbito religioso). Para que con ello la experiencia de las obras resulten en un enfrentamiento con nosotros mismos y conduzcan no solo a reflexionar en torno a la migración; sino también sobre la guerra y otras problemáticas que llevan a las poblaciones a abandonar su hogar y encaminarse a un destino incierto.

Una situación de vulnerabilidad, dado los peligros a los que están expuestos los migrantes, donde hace mucho sentido la frase: “Y es tan frágil nuestra vida, como nubes que se alejan”, de Navarro.

De igual manera, la definición de cultura como encuentro. Encuentro de la creación del hombre con el hombre (Luis Bork); pues es por medio de los trabajos de Ovalle y Navarro que tomó mayor conciencia de la situación migratoria.

Si les interesa, no se la pierdan en la galería de Corporación Cultural de Viña del Mar. 

Como verán un trabajo curatorial que trasciende lo representado para confrontar a su espectador.

Te podría interesar | Sola-mente Social: Nueva perspectiva de Frida Kahlo desde Instagram