caricaturas
¿Acaso las caricaturas han sido capaces de influir en la realidad que conocemos hoy? Tal vez después de todo no son sólo cosas de niños.

De acuerdo con la definición que brinda Google, una caricatura es:

  • Un retrato en el que, con intención crítica o humorística, se deforman en exceso los rasgos característicos de una persona
  • Un escrito en el que se ridiculiza una situación, un ambiente o a una persona.

Existe la idea de que los contenidos para niños deben ser presentados en un formato amigable, fácil de identificar y que tenga suficientes colores como para entretener a un niño de tres años sin causarle un ataque epilético.

Hay bastantes maneras de presentar un programa siguiendo dichas reglas, pero la que sobresale entre las demás como “La manera obvia”, son las caricaturas.

Un formato tan efectivo que nos acompaña durante esos años conocidos  como infancia, fase que de acuerdo con ciertas corrientes psicológicas nos construye como personas. Por lo cual habría de sorprender la falta de importancia que se les da.

Mientras que el mundo de hoy da las facilidades para consumir el contenido que se desee a la hora que se desee; antes de eso existía toda una cultura diferente. En el pasado estábamos amarrados a los horarios y canales que presentaban los programas que al otro día se comentaban con los amigos. 

The Jetsons (Los Supersónicos). Hannah Barbera 1962.

La educación se da en casa

Es curioso que todo lo que ha amamantado la televisión durante años no sea tomado demasiado en serio, existen debates/estudios/tesis que giran entorno a obras que son “Importantes”; pero todo aquello que pasó bajo el ojo colectivo como una caricatura pareciera ser un tema menor.

Lo cual es incongruente, porque son las caricaturas las que terminan definiendo como perciben la realidad millones de niños.

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Bajo este precepto, la televisión de los 60’s, específicamente el rey de la cartelera comercial que era Hanna Barbera, dio forma al mundo contemporáneo; que reconocemos como realidad. 

¿Por qué no abrir debate sobre la representación de diferentes realidades sociales en las caricaturas; como el desempleo del Oso Yogui, el ser padre soltero en Canuto y Canito, la incompetencia de la autoridad en Huckleberry Hound, la incapacidad del ser para alcanzar la felicidad en Flapjack, la figura del mártir en Reyes de las olas, la imposición del destino en Una Película de Huevos etc., etc., etc..? 

Pareciera que el argumento de que algo que es fácilmente accesible por el público en general carece de valor; como si lo “Under” tuviera más valor por ser de nicho. Deberíamos poner más atención a lo “Mainstream” porque, después de todo, alcanza a más personas. 

Aunque si crees en las teorías conspirativas de manipulación masiva, seguro lo anterior te da algo que pensar.

Quizás solo sea una etapa; pues cuando una persona crece y madura deja de sentir deseos de mirar caricaturas, y comienza a interesarse por otras cosas como los genitales del vecino y las tetas del periódico.

Y si da la casualidad de que no logra encontrarse en el mundo real, siempre tendrá la opción de volver al mundo animado; tal vez así fue como nació el Hentai.