tulipanes

Cuando llega la primavera, Holanda se transforma en un basto mar de flores.

Es claro que los tulipanes protagonizan la temporada, aunque en los campos siempre se encuentran bien acompañados de narcisos y jacintos; y en el parque de flores Keukenhofel jardín de flores más grande del mundo— también pueden admirarse fantásticas colecciones de orquídeas, rosas, claveles y lirios.

En Keukenhof se plantan mas de 7 millones de bulbos de flores cada año, en mas de 32 hectáreas, que pueden ser admiradas cada temporada. Una verdadera locura y un espectáculo para los visitantes; que tiene lugar en Lisse, entre las ciudades de Amsterdam y La Haya.

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¿Pero cuál es la historia de los tulipanes en Holanda y qué los llevó a convertirse en un emblema nacional?

Holanda es un lugar perfecto para el cultivo de tulipanes y se lo debe a sus largas primaveras, noches frías y a su suelo ligero y arenoso, que permite el correcto drenaje del agua; lo que da como resultado un suelo idóneamente húmedo para los bulbos de tulipanes.

Sin embargo, a pesar de que es considerado un emblema nacional, poco a poco se olvida su historia y su recorrido hasta Holanda. Porque aunque hoy parezca mentira, el tulipán no es endémico de los Países Bajos.

Hasta el momento se sabe que dentro de la categoría de los tulipanes hay 4.000 variedades existentes, y que su origen se lo debe a las montañas de Kazajistán. Fue distribuido por Medio Oriente, Irán y Afganistán hasta llegar a Anatolia y China.

Los tulipanes se cultivaron como plantas ornamentales desde principios del siglo XI en Anatolia, entonces Imperio Otomano. Su belleza le granjeó connotaciones sagradas y llegó a ser utilizada para adornar los trajes de los sultanes.

Traje Otomano adornado con tulipanes

De hecho, su nombre se debe a una derivación de la palabra del turco otomano tülbent, que significa turbante.

Como ves, el tulipán recorrió un largo camino antes de llegar a los Países Bajos; pero no fue Holanda el primer país de Europa que cultivó tulipanes.

Los tulipanes pasaron primero por España y Austria

El embajador y floricultor Ogier Ghislain de Busbecq se enamoró de la flor en una de sus visitas a la capital turca, y consiguió algunos bulbos para adornar los Jardines Imperiales de Viena.

Aunque estudios más recientes le atribuyen a Andalucía ser la primera región en Europa en albergar a la famosa flor. Se sugiere que los tulipanes llegaron a Andalucía a través de los turcos, con la invasión musulmana de la península ibérica, cinco siglos antes de lo que se pensaba.

La flor más codiciada del mundo

En 1593 el doctor y botánico flamenco Carolus Clusius, abandonó su trabajo en los Jardines Imperiales de Austria para tomar un cargo de profesor de botánica en Holanda, en la ciudad de Leiden; consigo llevó varios bulbos de tulipanes, que poco a poco comenzaron a distribuirse por toda Holanda. 

Carolus Clusius  (1526-1609) 
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Varios años después, en un periodo de gran prosperidad en los Países Bajos, el llamado Siglo de Oro Holandes (s. XVII); en el que Holanda dominaba el comercio mundial y llegó a convertirse en el país más rico de Europa. Un interés cultural y una cuestión de status social, llevó a los holandeses a gastar fortunas en tulipanes.

Los colores cambiantes de los tulipanes, los convirtieron en objeto de deseo, dando paso a la tulipomanía; que terminó por provocar lo que se conoce como la primera gran crisis económica de la historia.

De repente, la aristocracia y la clase media se encontraban viviendo demasiado bien, al grado de poder darse el lujo de comprar flores caras a precios exorbitantes. El mercado del tulipán se fue a la alza y todos los que querían podían invertir en bulbos de tulipanes.

Panfleto acerca de la tulipomanía impreso en 1637

En las décadas de 1620 y 1630 los bulbos de tulipán llegaron a costar lo mismo que una casa. La locura era tal, que los pintores de la época satirizaban el comercio de tulipanes, y algunos otros como el paisajista holandés Jan Van Goyen, llegaron a invertir en él.

En 1623 se podía vender fácilmente un solo bulbo por 1000 florines, suficiente para alimentar, vestir y alojar a toda una familia por la mitad de una vida.

Pero como todo lo que sube tiene que bajar, después de alcanzar niveles récord en 1636; el valor de los tulipanes cayó estrepitosamente en febrero de 1637. Lo que se asume hoy como especulación financiera, llevó a quiebre el mercado de tulipanes.

Sin embargo, como es muy de holandeses tomar algo malo (o bueno), para hacerlo mejor; esta misma crisis provocó que años más tarde Holanda se convirtiera en lo que es hoy en día: El principal país exportador de tulipanes (y flores) del mundo.