Antonio Gaudí

En 1878 Antonio Gaudí se recibía de arquitecto, el director de la escuela, Elies Rogent, declaraba: «No sé si hemos dado el título a un loco o a un genio. El tiempo lo dirá.» Y lo que han demostrado los años (hasta el momento) es que Cataluña dio al mundo uno de los arquitectos modernistas europeos no solo más famosos; sino también, poseedor de una gran genialidad y un estilo inigualable.

Comencemos desde el inicio:

Antonio Gaudí nació el 25 de junio de 1852 en Reus, municipio ubicado en la provincia de Tarragona, en una familia de caldereros de clase media-baja; a pesar de ello, las precariedades de la pobreza fueron sutiles y esta situación le permitió a Gaudí desarrollar habilidad para tratar el espacio y el volumen, ayudando en el negocio familiar, un taller de calderos.

Al ser un niño enfermizo, pasó mucho tiempo observando la naturaleza, factor clave en su trabajo arquitectónico, el cual comenzó a desarrollar poco antes de salir de la carrera, colaborando con Josep Fontserè en calidad de aprendiz, o realizando un proyecto de restauración para él Monasterio de Poblet, junto con sus compañeros Eduardo Toda y Josep Ribera i Sans.

Fue gracias a Eusebio Guell, que pudo desarrollar algunas de sus obras más importantes al entablar una relación de mecenazgo que duraría décadas.

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El conde y empresario supo de Gaudí cuando vio una de sus vitrinas en la Exposición Universal de París de 1878.

“La obra le causó a Eusebio gran impacto por su belleza y vanguardismo, lo que lo impulsó a conocer (hasta ese momento) a un joven arquitecto desconocido”.

Carmen Güell, escritora y tataranieta de Eusebio Güell.

Cinco años más tarde, en 1883, Güell y Gaudí se reunieron para la restauración de una de las propiedades del empresario, dado los excelentes resultados del trabajo realizado por el arquitecto, posteriormente  devendría el proyecto del Palau Güell.

Si bien, el edificio debía de funcionar como vivienda familiar y espacio sociocultural para la burguesía; también, debía demostrar la posición social de Eusebio Güell, subsumir su etiqueta de nuevo rico y dar su visión empresarial de Cataluña.

Para la construcción se utilizaron los mejores materiales disponibles, y se contó con la colaboración de las mentes más brillantes del momento, como el arquitecto Francesc Berenguer. 

Para Carmen, Palau Güell es el mejor ejemplo de la relación que tenía su antecesor con el arquitecto; también, menciona que el ahora sitio turístico es un edificio moderno que puede parecer antiguo; por lo tanto, puede ser el delirio de un artista veneciano del siglo XV.

Otro gran producto de la relación Güell- Gaudí sin duda fue Park Güell. Un parque público que fue encargado en 1900 por el empresario al arquitecto. Se dice que es una de las obras que reflejan la plenitud artística del genio; asimismo, que es uno de los grandes ejemplos de la etapa naturalista de Gaudí.

Un espacio en donde es palpable la inspiración de las formas orgánicas de la naturaleza, entrelazadas con los análisis de la geometría reglada, mostradas en la forma catenaria aplicada.

De igual manera, Park Güell nos permite conocer el trencadís de Gaudí, un tipo de mosaico que se realiza con retazos de cerámica que dan un colorido inigualable y, en algunos casos, interesantes abstracciones. 

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Otro gran mecenas de la época fue la iglesia, está le comisionó al artista La Sagrada Familia. Obra que el catalán comenzó a los 31 años y que siguió durante 40 años hasta su muerte en 1926, cuando tenía 73 años.

Al igual que en los anteriores ejemplos, la naturaleza fue uno de sus pilares.

Al respecto, Joan Bassegoda Nonell decía que la naturaleza para Antonio Gaudí era la gran maestra, considerando a esta como obra de dios; por lo tanto, era una obra casi perfecta.  

En la iglesia, aún en construcción, vemos un interior que intenta introyectar un bosque. Los pilares de la nave principal son palmeras (árboles de la gloria y el sacrificio); mientras los de las naves laterales son laureles (que refieren a la inteligencia y la gloria).

Datos curiosos:

  • 8 de sus construcciones han sido declaradas, por la UNESCO, Patrimonio de la Humanidad (Casa Vicens, Casa Batlló, Cripta Colonia Güell. Santa Coloma de Cervellón, la Fachada de la Natividad de la Sagrada Família, Cripta de la Sagrada Familia, Casa Milá, Palau Güell y Parc Güell). 
  • Era vegetariano.
  • Gustaba de caminar 10 kilómetros diarios.
  • Rara vez hacía uso de planos; en su lugar creaba maquetas tridimensionales de sus  diseños.
  • Tenía conocimiento e interés sobre las ideas socialistas de Marx y Engels. 
  • Diseñó y fabricó muebles.
  • Estudió la arquitectura egipcia, china e india.
  • Fue atropellado por un tranvía y confundido por vagabundo al no llevar ningún documento identificador. A causa de este atropello perdió la vida.

Antonio Gaudí fue un naturalista de la arquitectura, a la cual no solo tomó como ejemplo e inspiración, sino a partir de la cual creó su propia reinterpretación del mundo y de la construcción, y es por eso que siempre será recordado.